13
dic
2010

MarqueteriaLa gallina, el reloj, el coche antiguo, la paloma, o incluso, la Torre Eiffel… Quién no recuerda aquellas interminables clases de pretecnología, donde nos obligaban a construir figuras aberrantes a base de contrachapado de madera y cola, usando como herramientas la infernal segueta y el torniquete… Eran las clases de marquetería del colegio. Con sólo oír el nombre se me ponen los pelos de gallina.

Lo único que me gustaba de esas clases, eran dos cosas: Que podías cortar la mesa en dos y alegar que había sido un accidente fortuito, y ver a las chicas de la clase intentando usar una segueta. Ojo, que no estoy insinuando que las chicas fueran peores que los chicos en el arte de cortar chapón1, lo estoy afirmando rotundamente.

Materiales necesarios

Al comenzar el año, el maestro de pretecnología nos daba una lista interminable con los utensilios necesarios para su clase. Si dentro de esa lista había palabras como segueta, pelos, cola, papel de calco, lija, torniquete… Entonces estabas condenado a la maldición marqueteril de la E.G.B.

Segueta de marqueteriaLa Segueta: Se trata de un arco metálico dotado de un mango para agarrarlo y unos tornillos donde se fija el “pelo” (hoja de corte).

En las seguetas, como en todas las facetas de la sociedad, había clases. Estaba la segueta de los pobres, la más pequeña, y luego estaba la segueta de los adinerados. Era una segueta más grande, que te permitía reutilizar el “pelo” cuando se te partía. Cosa que podía suceder unas 240 veces al día.

Pelos de segueta de marqueteriaPelos: Los pelos hacían las veces de hoja de corte y venían en paquetes de millones de unidades debido a la facilidad con la que se partían.

Había pelos de diferentes medidas y tipos. Estaban los planos, de corte fino y delicado, y los espirales, de corte basto. Estos últimos eran mis preferidos porque cortaban la mesa como un láser, además de ser mas difíciles de partir.

Torniquete de marqueteriaTorniquete de marquetería: Servía para sujetar la madera a la mesa facilitando así su corte. Algunas utilidades alternativas del torniquete eran agujerear la mesa apretando hasta que atravesaba, cortarte la circulación de un dedo, apretártelo en la oreja a modo de pendiente…

En el torniquete también había clases. Estaba el torniquete cutre que se compraba en papelerías y el torniquete de precisión con mango de madera de alce canadiense en peligro de extinción.

Papel de calcoPapel de calco: Se utilizaba para transferir el contorno de las piezas del diseño a la madera para su posterior corte.

Se colocaba entre la plantilla del diseño a construir y la madera. Se dibujaba el contorno de cada pieza de la plantilla con un lápiz y, gracias al papel de calco, el contorno dibujado se transfería a la madera. El procedimiento mágico por el que esto ocurría sigue siendo un misterio a día de hoy.

Contrachapado para marqueteriaMadera para marquetería: La madera era de tipo contrachapado y se compraba normalmente en papelerías o tiendas de manualidades. Venía en planchas rectangulares de 40 x 60 cm que podían ser lanzadas como estrellas ninja.

Sólo las podías usar por una cara. Aunque parezca obvio, conozco a más de uno que calcaba las piezas en las dos caras porque en una sola no le cabían…

También estaba el típico gorrón que prefería gastar su dinero en tabaco, y andaba por la clase pidiendo retales de madera a los compañeros. Ahora son esos que piden en las paradas de autobús “sincuenta séntimos pa gasoil” porque se han quedado tirados con el coche.

Una vez que tenías todas las piezas cortadas y con los bordes lijados, sólo te quedaba rezar para que encajaran y unirlas con cola blanca. Había quién pintaba los trozos antes de pegarlos, otros que los pintaban después y otros que no los pintaban. Esa era la diferencia entre los perdedores sin futuro, los mediocres y los artesanos con un futuro lleno de alegrías y riquezas.

Ya sabéis, si sois unos perdedores sin remedio, deberíais haber pintado aquellos trozos de madera deforme aunque fuera con Plastidecor.

Notas aclaratorias:
  1. Nombre de la madera fina que se usa en marquetería. No se si es su nombre correcto. []
Más noticias sobre: Cosas del cole

1
dic
2010

El boli Bic

Engendrado por Retroyonki a las 21:36

Boli Bic

Bic naranja escribe fino, Bic cristal escribe normal…

Todos los que no hayáis abusado de las sustancias estupefacientes, recordaréis con nitidez vuestra época del colegio. Esa época en la que no había Internet, ni ordenadores, ni impresoras… Esa época en la que había que hacer trabajos de quince páginas sobre el imperio romano, con la única ayuda de una enciclopedia, unos folios en blanco y un boli Bic.

Actualmente, las enciclopedias están en vías de extinción, los folios en blanco sólo se crían dentro de las impresoras y los bolis Bic… Los bolis Bic siguen siendo tan útiles como en aquellos días, y eso que acaban de cumplir 60 años.

Será por su comodidad, por su bajo precio o porque duran más que las pilas de un Casio F-81, estos instrumentos de escritura han pasado por las manos de todos los seres humanos del planeta, de entre 1 y 99 años, al menos una vez en sus vidas.

Un poco de historia (pero sólo un poco)

Corría el año 1940. Un húngaro llamado Laszlo Biro, cansado de mancharse las manos con la tinta de su pluma, decide que debería existir una manera más limpia de escribir.

Un día, mientras iba al mercado a por un paquete de pan rallado que su mujer había olvidado comprar, observó a unos chavales jugando a las canicas. Una de las bolas de desvió de su trayectoria y atravesó un charco. Al salir la canica por el otro lado del agua, dejó en el suelo una linea de líquido, haciendo que la mente de Laszlo se iluminara por fin.

Bolígrafo BiromeEl 10 de junio de ese mismo año, montó la compañía Biro-Meyne-Biro, y junto a 40 operarios, perfeccionó su idea hasta hacerla totalmente funcional. El cacharro consistía en un tubo de plástico o metal que contenía la tinta. En uno de los extremos estaba la punta de escritura, y dentro de la punta, una bola que servía para regular la salida de tinta al papel de forma fluida y constante. Lo que viene siendo un bolígrafo.

En 1951, un tal Marcel Bich cogió la patente de Laszlo y, bajo la marca Bic, fabricó el primer bolígrafo para pobres, contribuyendo enormemente a la popularización del invento.

Se dice que la marca Bic, proviene del apellido “Bich”, pero sin la hache. Parece ser que el bueno de Marcel no quería chistes fáciles a costa de la similitud entre su apellido, y la palabra inglesa “bitch”, que significa “mujer que fuma”.

Rápidamente el boli Bic se extendió como una plaga por las casas, escuelas y universidades del mundo y, poco a poco, se le fueron encontrando “utilidades” alternativas, dejando de ser un simple artilugio de escritura.

Utilidades alternativas del boli Bic

  • Lo primero que se me viene a la cabeza al oír la palabra Bic, es la cantidad de dinero en pilas que este simple bolígrafo consiguió ahorrar a los chavales de la generación Walkman. Por todos es sabido, que cuando una cassette llegaba al final, o le dabas la vuelta, o la rebobinabas usando un boli Bic. Hay que ser muy visionario para inventar un bolígrafo que en el futuro serviría para rebobinar las cintas, treinta años antes de que estas se inventaran.
  • Se dice que durante la Guerra Fría, el capuchón fue usado como cámara fotográfica. Había espías que se dedicaban a fotografiar documentos secretos pegando un negativo al agujero del capuchón e iluminando los archivos con una linterna. ¿Alguien ha dicho MacGyver?
  • Si necesitas hacer una traqueotomía urgente, el boli Bic es tu amigo. Sólo hay que tener pelotas para atravesarle el gaznate a alguien con uno de ellos.
  • Como método de almacenamiento de información el boli Bic no tiene rival. Había gente que era capaz de escribirse cuatro folios de apuntes en la superficie de un Bic Cristal usando la punta de un compás como herramienta de escritura. Digo yo una cosa ¿No sería más fácil estudiarse los cuatro folios?
  • Pasando ya a temas un poco más interesantes, te pueden robar la bici, abrirte la maleta o desguazarte tu Game Cube… Y todo esto con un simple boli Bic.
  • Pueden ser usados como cerbatana de precisión, con capacidad para utilizar diferentes tipos de munición. Desde granos de arroz, hasta bolitas de papel ensalivado o trocitos de goma de borrar Milán.
  • También pueden ser usados para el bien. Un boli Bic en las manos adecuadas puede ser un instrumento generador de arte. Si no, mirad la galería de dibujos hiperrealistas realizados por el artista andalúz Juan Francisco Casas con la ayuda de un simple bolígrafo.

Os dejo una pequeña muestra, podéis ver más pinchando en la foto.

Juan Francisco Casas

Leer el resto de la entrada »

Más noticias sobre: Cosas del cole, Objetos míticos

22
nov
2010

Juego de niños

Engendrado por Retroyonki a las 22:41

GallifanteHoy toca ración de nostalgia televisiva de la mano de Juego de niños, ese programa infantil que hacía Sardá antes de dedicarse a la lucrativa telebasura.

El programa comenzó a emitirse en 1989 en la primera cadena (Tve), con Amparo Soler Leal como presentadora. Ese mismo año fue sustituida por Ignacio Salas, por razones desconocidas. Los rumores apuntan a que los niños le pegaban mocos en la espalda cuando no miraba y ella no lo aguantaba.

Para la siguiente temporada pensaron en Tina Sainz, que se hizo cargo del programa durante 1990. Al final de ese mismo año tomó su relevo Javier Sardá que hizo de presentador hasta la retirada del programa, a finales de 1991.

El formato del concurso era más sencillo que darle una pedrada en la cabeza a Carles Pujol. Consistía en adivinar una palabra, personaje, lugar, etc, a partir de las pistas que iban dando unos inquietantes niños.

Ponían un vídeo donde se veían dos niños divagando sobre cosas sin aparente sentido. Por ejemplo “Es un hipopótamo con traje, que se tira pedos por la boca“. Y el otro niño decía “No, no, es como un caballo que tiene mi padre, que se lo mete por la vena“. Y el otro decía “un caballo no cabe por una vena“. Y el otro le contestaba “el de mi padre si porque está molido…“. De pronto cambiaban de tema y uno decía “tiene pelos debajo del brazo” y el otro decía “eso se llama sobaco y mi madre también tiene de eso, y se hace trenzas“… Y así hasta que cortaban el vídeo y los concursantes tenían que adivinar de qué cojones estaban hablando los enanos.

Por cada respuesta correcta, los concursantes ganaban Gallifantes, que posteriormente eran cambiados por premios en metálico. Premios que eran donados siempre a una organización sin ánimo de lucro.

El Gallifante fue un animal imaginario creado por Miquel Obiols, después de haberse fumado cuatro porros. El animal en cuestión, actualmente extinto debido a la caza furtiva, era mitad gallo y mitad elefante. No me preguntéis cómo hicieron para que un elefante le hiciera un bombo a un gallo. La naturaleza es sabia.

Por último, os dejo la sintonía del programa y, pinchando en leer más, un extracto de un vídeo donde los niños tratan de explicar quién es Montserrat Caballé. “Lleva un micrófono escondido porque si no, no podría hablar tan alto” y “Necesita el océano pacífico para ducharse“… No tiene desperdicio.

Leer el resto de la entrada »

Más noticias sobre: Televisión

17
nov
2010

Chinitos de la suerteEsta semana estoy en Madrid por un tema de trabajo. Inspirado por la cantidad ingente de humanos chinos (cudeiros y de los normales) que hay en esta ciudad, no me quedaba otra que escribir sobre los míticos chinitos de la suerte.

Los chinitos de la suerte aparecieron de la nada y al poco tiempo todo el mundo tenía entre una y doscientas unidades colgando de alguna parte de su cuerpo. Algunos investigadores de lo paranormal les atribuyen orígenes alienígenas y poderes sobre humanos. Otros, por el contrario, mantienen que empezaron siendo un regalo de la revista Super Pop y acabaron por convertirse en un producto más de consumo por el que había que aflojar parte de tu paga.

Si lo piensas bien, esa teoría de tu madre de que los camellos te dan drogaina gratis para que te enganches y luego empezar a cobrártela, es aplicable también a los chinitos de la suerte.

El producto era más simple que un capítulo de los Power Rangers: Un cuerpo de madera procedente de palillos de dientes usados, molidos y convertidos en una especie de aglomerado barato con ligera forma humanoide, atravesado por una cuerda procedente de los tampones usados en Vietnam, y pintados con colores demenciales que les conferían poderes sobrenaturales.

Probablemente fueran ensamblados en algún taller chino clandestino (pues atríncame el pepino1), por niños hacinados en jaulas, con jornadas laborales de 27 horas diarias.

Calabaza chinaSe dice que los chinitos de la suerte estaban inspirados en unos amuletos chinos que consistían en una calabaza seca sobre la que escribían ciertas palabras chinas que atraían a la buena suerte. Esas calabazas se veían mucho en las películas de Bruce Lee y actualmente se pueden observar en todos los restaurantes chinos.

En España, que por aquel entonces contaba con la friolera de tres personas conocedoras del idioma chino, se optó por la utilización de un código de colores. Así hasta el ser más inútil e inculto del país, sería capaz de comprender el inmenso poder que atesoraban aquellos pequeños trozos de madera horripilantes.

Así el chinito rojo tenia el poder del amor, el negro el del sexo (por el color habitual del vello púbico), el amarillo el del dinero, el rosa el de la amistad, el azul el de los estudios, el blanco el de la salud y el marrón tenía el poder de evitar el estreñimiento ocasional. De ahí que las pastillas Fave de fuca sean fabricadas a partir de chinitos de la suerte marrones molidos.

Con el paso de los años, la gente, que no es tonta, fue descubriendo que el poder de los chinitos de la suerte no era demasiado efectivo y se empezó a sospechar levemente de que en realidad no tenían poderes mágicos. Entonces los creadores de la industria chinesca lanzaron un rumor que convulsionó a la opinión pública durante años. “Los chinitos de la suerte sólo funcionaban si se te perdían” y “Pisar un zurullo de perro trae buena suerte“.

Durante unos días, se pudieron observar a muchos transeúntes perdiendo disimuladamente sus chinitos a la vez que pisaban algún que otro zurullo fresco, ya que se rumoreaba que así la suerte se multiplicaba por tres.

Al poco tiempo, los chinitos de la suerte desparecieron de las cremalleras, de los cordones de zapatos, de las correas de los Casio F-81 y de cualquier otro lugar donde a alguien se le hubiera ocurrido colgárselos.

Nada se sabe de ellos desde aquellas lejanas fechas, excepto que por aquellos días, se pudieron observar multitud de objetos voladores extraños en la atmósfera que el gobierno calificó como “globos meteorológicos”… ¿Volvieron quizás los chinitos de la suerte al planeta del que procedían?

Nunca lo sabremos. Mientras tanto podemos honrar su memoria cantando todos al unísono esa coplilla que decía:

¡¡Son los chinitos de la suerte, los auténticos chinitos de la suerte, toca madera, toca madera, toca madera ya!!

Notas aclaratorias:
  1. Lo siento. No he podido evitarlo. []
Más noticias sobre: Moda retro

8
nov
2010

La pelota Nivea

Engendrado por Retroyonki a las 18:50

Pelota NiveaLa pelota Nivea era un clásico del paisaje playero de los 80. No podía faltar en nuestro equipo básico de ir a la playa, junto con las gafas de bucear a las que le entraban agua, las aletas que no aleteaban, el flotador o burbuja rosa y el cubo y la pala para recoger peces muertos, en un vano intento por hacer que revivieran.

Había dos maneras de conseguir una pelota Nivea:

La primera era que tu madre tuviera a bien comprar productos de la marca, y los del supermercado tuvieran a bien darle la pelota de regalo. Lo digo porque misteriosamente, los primeros en conseguir la pelota todos los veranos eran los hijos de las dependientas del supermercado… ¿Tráfico de influencias? Tal vez.

Cuando te llegaba por este cauce, venía en una bolsa cerrada con la pelota desinflada dentro. Lo primero que pensabas era en cómo habrían metido una esfera de tal calibre dentro de aquel ridículo envoltorio. Acto seguido comprendías que la pelota necesitaba ser inflada y a los diez minutos te sentías tan mareado como aquella vez que te fumaste un Ducados negro de tu abuelo. No sólo por la gran cantidad de aire que tenías que soplar dentro de la pelotita, también por el hedor a plástico barato que desprendía.

Una vez inflada, era imposible esperar a la playa para probarla, por lo que empezabas a darle toquecitos en el salón de tu casa. La mayoría de las veces la cosa acababa con un jarrón destrozado y con la tarde de playa anulada.

La otra manera de conseguir la pelota era tener muchísima suerte. Algunos días de verano, uno entre un millón, pasaba por la playa la misteriosa avioneta de Nivea, que lanzaba balones a los jubilosos bañistas como método de publicidad.

La ventaja de este sistema era que la mayoría de las veces la pelota ya venía inflada. La desventaja era que si hacía viento, las pelotas acababan muy lejos de la orilla y era demasiado arriesgado ir a por ellas nadando. Se rumorea que todas esas pelotas perdidas caían por el borde del fin del mundo.

Otras veces lanzaban las pelotas desinfladas y te tocaba meter la boca en un pitorro de plástico con sabor a meado, no sin antes haber tenido que pelear con doscientos maromos por conseguir uno de aquellos trofeos azules.

La vida media de una pelota de Nivea era de media hora. Debido a la demencial trayectoria de sus vuelos, cuando la pateabas, existía una alta probabilidad de que acabara ensartada en una palmera. Se dice que el Jabulani era en realidad una pelota de Nivea pero fabricada por niños en algún país del tercer mundo.

Ahora los aviones playeros, en lugar de lanzar regalos, lanzan proclamas publicitarias. El último que vi llevaba una pancarta donde se podía leer “Rumasa, 27 años sin cobrar“… Y a mi que cojones me importa que no cobres ¡Lanza una pelota!

Más noticias sobre: Juguetes

  1. Hazte fan en Facebook
  2. Persíguenos en Twitter
  3. Suscríbete a nuestro canal de Youtube
  4. Cotillea en nuestro Flickr

Información

  • Usuarios online: 6
  • Entradas totales: 199
  • Comentarios totales: 3553
  • Comentarios por entrada: 17.85
  • Enlaces recibidos: 200