Verano azul
Como hoy está lloviendo y hace mas frío que en la comunión del hijo del Yeti, a mi se me ha ocurrido escribir sobre la serie del verano por excelencia: Verano azul.
Verano azul fue una serie de televisión española producida en 1981, dirigida por Antonio Mercero y rodada en la localidad malagueña de Nerja, casi al lado de mi casa. No doy más detalles por que me andan buscando por un artículo que escribí sobre la Nancy.
La primera emisión de la serie tuvo lugar a las 16.05 horas del 11 de octubre de 1981 por la primera cadena de RTVE y el último capítulo se emitió el 14 de febrero de 1982.
Posteriormente la serie ha sido reemitida por lo menos tres millones de veces. Ha habido veranos en los que incluso la ponían todos los días después del telediario, con lo cual, al tener sólo 19 capítulos, en todo el verano daba tiempo a ver morir a Chanquete por lo menos tres veces.

La gallina, el reloj, el coche antiguo, la paloma, o incluso, la Torre Eiffel… Quién no recuerda aquellas interminables clases de pretecnología, donde nos obligaban a construir figuras aberrantes a base de contrachapado de madera y cola, usando como herramientas la infernal segueta y el torniquete… Eran las clases de marquetería del colegio. Con sólo oír el nombre se me ponen los pelos de gallina.
La Segueta: Se trata de un arco metálico dotado de un mango para agarrarlo y unos tornillos donde se fija el “pelo” (hoja de corte).
Pelos: Los pelos hacían las veces de hoja de corte y venían en paquetes de millones de unidades debido a la facilidad con la que se partían.
Torniquete de marquetería: Servía para sujetar la madera a la mesa facilitando así su corte. Algunas utilidades alternativas del torniquete eran agujerear la mesa apretando hasta que atravesaba, cortarte la circulación de un dedo, apretártelo en la oreja a modo de pendiente…
Papel de calco: Se utilizaba para transferir el contorno de las piezas del diseño a la madera para su posterior corte.
Madera para marquetería: La madera era de tipo contrachapado y se compraba normalmente en papelerías o tiendas de manualidades. Venía en planchas rectangulares de 40 x 60 cm que podían ser lanzadas como estrellas ninja.
El 10 de junio de ese mismo año, montó la compañía Biro-Meyne-Biro, y junto a 40 operarios, perfeccionó su idea hasta hacerla totalmente funcional. El cacharro consistía en un tubo de plástico o metal que contenía la tinta. En uno de los extremos estaba la punta de escritura, y dentro de la punta, una bola que servía para regular la salida de tinta al papel de forma fluida y constante. Lo que viene siendo un bolígrafo.
Hoy toca ración de nostalgia televisiva de la mano de Juego de niños, ese programa infantil que hacía
Esta semana estoy en Madrid por un tema de trabajo. Inspirado por la cantidad ingente de humanos chinos (
Se dice que los chinitos de la suerte estaban inspirados en unos amuletos chinos que consistían en una calabaza seca sobre la que escribían ciertas palabras chinas que atraían a la buena suerte. Esas calabazas se veían mucho en las películas de Bruce Lee y actualmente se pueden observar en todos los restaurantes chinos.


