El gran héroe americano
El gran héroe americano es un gran ejemplo de lo que deberían ser las series actuales y no son. ¿Quién se acordará dentro de 30 años de “Anatomía de Grey” o de “Hospital central“? Nadie.
Sin embargo, series como “Starman”, “El coche fantástico”, “El Equipo A” o “Autopista hacia el cielo” están grabadas a fuego en nuestro cerebro desde hace décadas. Bueno, vale, “Starman” no.
Sólo tres temporadas y 44 capítulos bastaron para que la serie conquistara a la audiencia de principios de los 80 en los States (y mediados de la década en España).
El tema musical de la serie (lo podéis oír más abajo) se llamaba “Believe it o not” y fue compuesto por Mike Post, (música), Stephen Geyer (letra) y Joey Scarbury (voz). Fue todo un éxito en su época y estuvo durante un tiempo como numero uno en EE.UU.
Igualito que ahora… ¿Alguien se acuerda de la canción de “Ana y los 7“?
La serie fue interrumpida debido a las constantes demandas por parte de los editores de Superman, DC Comics, alegando un plagio de su personaje. Los productores, ante este problema, decidieron cortar la emisión pese al éxito que estaba obteniendo la serie.
En 1986, Stephen J. Cannell propuso volver a reanudar la serie, pero William Katt, el protagonista, se negó a volver a interpretar el personaje. Se pensó entonces en una chica como heroína, La gran heroína americana… El capítulo piloto fue un zurullo de tales proporciones que acabó por hundir definitivamente la serie.
El argumento
Ralp
h Hinkley (William Katt) es un profesor de alumnos con problemas de conducta y fumetas. Un día se le ocurre la gran idea de salir de excursión al desierto con todos los fichajes de la clase.
Durante el camino, un alumno suyo tiene un problema con un agente del FBI por un asuntillo de drogas. La cosa no pasa a mayores gracias a la intervención de nuestro protagonista.
Al llegar la noche, ya en pleno desierto, el autobús en el que viajan se gripa y tiene que dejar a los alumnos solos y salir al desierto a buscar ayuda. Entonces se tropieza de nuevo con el agente del FBI, Bill Maxwell (Robert Culp), y ambos son sorprendidos por una nave espacial alienígena.

Principio de los 90.
Hulk Hogan: El más mítico de todos y el que consiguió el color de piel más anaranjado de la historia. Su mujer usaba demasiada lejía con sus camisetas, por lo que siempre se le rompían.
El Último Guerrero: Otro de los míticos. Siempre iba tan pasado de revoluciones que parecía que se había merendado un bocadillo de cocaína antes de cada combate.
Ted Dibiase: Más conocido como el hombre del millón de dólares, si hubiera tenido realmente esa pasta hubiera estado en una isla desierta rodeado de modelos, y no en un ring chupando sudor mezclado con aceite de coco.
Tú el bárbaro, tú el arquero, acróbata, mago y el caballero… Esto dicho un sábado por la noche, por una persona al borde del coma etílico, puede sonar gracioso, pero en boca del Amo del Calabozo, se convierte en el argumento central de una de la series de animación que más frikis ha creado en toda la historia. Me refiero por supuesto a Dragones y Mazmorras (Calabozos y Dragones en Sudamérica y Dungeons & Dragons en los States).
Hank: El abuelete del grupo, líder natural, el más maduro, el que llevaría la cazadora de capitán del equipo de fútbol. Todos acatan sus órdenes sin rechistar excepto Erik. El Amo del Calabozo le entregó un arco mágico que dispara flechas de energía. Su temor oculto es cagarla como líder y ser el perdedor del instituto.
Shelly: Es la bruja del grupo. Su principal objetivo es proteger a su hermano pequeño, Bobby. El Amo del Calabozo le dio una capa mágica con la que puede hacerse invisible con sólo ponerse la capucha. Se rumorea que estaba deseando que Hank le arrimara la cebolleta, pero esto no está totalmente confirmado.
Bobby: Es el más pequeño del grupo, pero ha sido dotado de la mayor fortaleza física, lo que le hace meterse en líos con facilidad (es un chulo vamos). Aunque, quiere volver a casa como todos, no quiere separarse de su amigo Uni. Su arma es un garrote mágico capaz de producir terremotos.
Diana: Es la acróbata. Con su super pértiga mágica, es capaz de saltar a lugares a los que ninguno de sus amigos podría llegar. Asume el liderazgo de Hank cuando éste no está. Su temor oculto es perder sus habilidades y dejar de ser la amiga de la jefa de animadoras.
Erik: Es el caballero y ademas el super pijo del barrio. Su arma es un escudo capaz de proyectar un campo de fuerza. Odia a muerte al Amo del Calabozo y sus discusiones con Hank suponen uno de los pilares cómicos de la serie, así como el punto de partida de muchas aventuras.
Presto: El Mago. Es el típico
El Amo del calabozo: El guía del grupo por este nuevo mundo. Sus apariciones son sinónimo de aventura y de posibilidad de regresar a sus anteriores vidas. Su ayuda suele venir en forma de enigmas que los chicos del grupo no aprecian demasiado, sobre todo Erik.
Uni: Como su propio nombre indica, es un unicornio. Es el mejor amigo de Bobby, y se une al grupo al comienzo de sus aventuras. Es otro de los personajes cómicos de la serie, aunque también es muy útil en combate. Tiene el poder de teletransportarse una vez al día y hace un ruido parecido al de una cabra.
Venger: Es el malote de la serie y el enemigo natural del Amo del Calabozo. Representa al mal en Dragones y Mazmorras y, haciendo uso de la magia negra, hará todo lo posible para hacerse con las armas de nuestros amigos y joderles la vida todo lo que pueda. Tiene un poderoso cuerno mágico y cuenta con la ayuda de Demonio Sombra, su mano derecha.
Gargamel: El malo de
Si lo se no vengo es la prueba palpable de que todos tenemos un pasado más o menos turbio.


