El Casio F-91W
Es el clásico de los clásicos en lo que a relojería low-cost se refiere.
El Casio F-91W es el buque insignia de la marca japonesa, que desde 1990 adorna las muñecas de miles de personas. Pero no es la de adornar su mayor virtud, sino la inigualable relación calidad-precio, ya que este pequeño pero completo reloj cuenta con luz para ver en la oscuridad, cronómetro, alarma y es “water resist” (vamos, que es sumergible en el agua a poca profundidad) por un precio muy bajo; además, que duran un huevo.
El F-91W es el más popular, pero existen infinidad de modelos que cuentan con funcionalidades más sofisticadas, como calculadora o mando de TV (TVs de las antiguas, claro). Pero esas avanzadas piezas de ingeniería estaban reservadas para los niños pijos y/o consentidos.
Es curioso que actualmente se han puesto de moda, pero en colorines. Aunque ya desde su creación, el F-91W contaba con versiones en dorado y plateado, para las muñecas más exquisitas.
Más sobre el reloj
- El hecho de que sea resistente al agua, hizo que mucha gente incluso se duchara con él puesto, haciendo que al desabrocharlo (cada trimestre, aproximadamente) dejara esa marca blanquecina en la piel, contrastando con el resto del brazo, más moreno. Nota del editor: También criaba sustancias extrañas entre la correa y la piel. Dicen que a partir de esas sustancias se sintetiza el gas Sarín.
- Algunos niños decían que los que llevaban el reloj en la derecha, eran mariquitas.
- Era y es el instrumento perfecto para determinar el tiempo que cada individuo tiene que ponerse de portero en un partido de “futbito” (en mi barrio eran 5 minutos o al encajar 2 goles).
- Si le dabas a todos los botones a la vez aparecían todos los símbolos posibles en la pantalla y si dejabas el botón derecho pulsado durante tres segundos, aparecía la palabra “CASIo”.
- En España y en parte de latinoamerica, ha marcado una época ya que fue muy difundido en la década de 1990, convirtiéndose en regalo por excelencia a los niños en la comunión.
- Este modelo de reloj es considerado por el Pentágono como el “reloj de los terroristas”.
Más “bullshit” en http://twitter.com/#!/pedrogarram
Colaborador: Pedro Garcia.


El 10 de junio de ese mismo año, montó la compañía Biro-Meyne-Biro, y junto a 40 operarios, perfeccionó su idea hasta hacerla totalmente funcional. El cacharro consistía en un tubo de plástico o metal que contenía la tinta. En uno de los extremos estaba la punta de escritura, y dentro de la punta, una bola que servía para regular la salida de tinta al papel de forma fluida y constante. Lo que viene siendo un bolígrafo.
Ya os hablé por aquí hace tiempo del
Corría el año 1983 d.c.
Comencemos por el principio. El chándal yonki no siempre fue vestimenta habitual de los yonkis, la gente que mantenía la integridad de sus venas también se lo ponía ¿Cómo es esto posible? Muy fácil, en los 80 todo era posible en lo que a vestimenta se refiere.


