Los juegos de agua
Volvemos a la carga con un clásico de la era pre-consolas: Los juegos de agua.
¿Quién no ha perdido algunas horas de su vida intentando resolver alguno de estos simpáticos retos?
Si amigos, antes de que existieran las vídeo-consolas, incluso antes de que aparecieran las maquinitas de cristal líquido, los niños ya éramos pequeños ludópatas. Siempre había, al alcance de nuestras manitas, algún vicio con el que perder unas cuantas horas.
El caso de los juegos de agua es un enigma que, hoy por hoy, no ha sido desentramado al cien por cien. ¿Cómo podíamos estar, horas y horas, pulsando aquel botoncito y viendo revolotear por el agua esos pequeños trozos de plástico de colores? Vayamos Arrancando la nave del misterio.
Aspectos técnicos
Muy simple. Un cacharro de plástico lleno de agua con algún tipo de circuito fijo, pincho, portería o laberinto dentro, y una serie de figuras deformes que podían moverse libremente por el agua.
Estas figuras podían ser, desde aros, que tenían que engancharse en el pincho. Balones que tenían que colarse en la portería. Peces que tenían que engancharse en un anzuelo… Pero ¿Qué misteriosa fuerza invisible hacía moverse a todas estas figuras dentro del agua?
Muy sencillo. En la parte delantera del cacharro, había un botón gordo, que al ser pulsado, provocaba una corriente ascendente que arrastraba consigo a los pequeños trozos de plástico hacia su objetivo. Los que pensabais que aquello se movía con magia, siento desilusionaros.
Ventajas e Inconvenientes del sistema
Ventajas:
- No necesitaba pilas.
- No hacía falta mucha habilidad, sólo disponer de unas horas libres.
- No influían las deformidades físicas. Con tener un sólo dedo funcional, se podía jugar.
- No hacía falta pensar mucho ni concentrarse. Ni siquiera mirar el juego. Podías estar pulsando mientras consumías tu dosis diaria de Dragones y Mazmorras.
- Si te perdías en el desierto, te servía de cantimplora. El único problema es que el agua sabía a camarranas [1], después de meses y meses dentro del cacharro.
Inconvenientes:
- Hardware poco actualizable. Como mucho le podías cambiar el agua y agregarle algún colorante, pero poco más.
- Mecánica de juego más simple que Espinete. Por lo tanto aburría bastante pronto.
- Poca variedad de juegos. Eran los 80, había poca variedad de todo, excepto de peinados extraños. Pero eso, ya es otra historia.
Algunos clásicos en imágenes

Notas aclaratorias:
- Esa cosa verde que aparece en los charcos después de un tiempo. [↩]

Los supervivientes de los 80, sólo con el título de la entrada ya deberíais saber de lo que os voy a hablar. Por lo tanto no hace falta que sigáis sufriendo, podéis dejar de leer.
Alguna vez os he hablado por aquí sobre esas modas callejeras que aparecían de la nada y que hacían que misteriosamente, todos jugáramos al mismo juego durante una temporada. Justo hasta la aparición de la siguiente moda.
Monopoly es uno de los juegos de mesa más vendidos del mundo y está producido por la empresa 